Para muchos la educación es uno de los pilares de las sociedades democráticas, pero para muchos, es el abismo que separa a la gente en las siguientes categorías:

1. Los que estuadiaron fuera del país. (USA, Europa y demás).
2. Los que estudiaron dentro de Colombia, PERO en las siguientes Universidades: Andes, Javeriana, Rosario, Sabana y en algunas carreras la U. Nacional.
3. Los que estudiaron en las universidades de medio pelo, entiéndase las no incluidas en el punto 2.
4. Los que como pudieron estudiaron en alguna corporación técnica o en algún otro sitio más parecido a un garage que a un centro de estudio.

 De lo siguiente se desprende que en las entidades oficiales o privadas, sólo las categorías 1 y 2 tienen sentido a la hora de contratar a las personas en cargos a lo menos que sean decentes o sobrepasen los 500.000 pesos como salario promedio. A esto, sumese la cantidad de especializaciones, posgrados, hipergrados o megagrados que algunos logran hacer en su vida, el abismo se abre entre las categorías 1 y 2, catalogadas hace unos años como las de los dirigentes del país y las categorías 3 y 4, que son los que tienen que trabajar para mantener las empresas.

 Culturalmente, en Colombia la gente le teme a la palabra “Doctor”, simplemente porque en un país con poca educación como el nuestro, el Doctor se ha convertido en la palabra predilecta de muchos para poder mal o bien, intimidar a las personas a su cargo, en Colombia, cuando uno entra a trabajar al gerente se le dice “Doctor” así sea un ingeniero, la razón es que hay un respeto inmaculado hacia los mandos directivos. La educación en un país como Colombia no premia la inteligencia, premia la cantidad de titulos obtenidos o el lugar en el que se hayan adquirido. Esto es bueno, cuando esas personas que estudian en las mejores universidades son gente que sólo quiere hacer las cosas bien y enseñarle a otros lo aprendido, pero lamentablemente la mayoría lo usa para ganar posiciones en cuanto a ideas, argumentos o conceptos.

Nuestra educación no es mala, la mayoría de Colombianos sabemos lo valioso que es el conocimiento, no más preguntele a los niños como saben manejar las nuevas tecnologías sin necesidad de sendos programas llamados “computadores para educar”, mejor sería crear islas tecnológicas en los barrios y pueblos donde el acceso a las nuevas tecnologías cueste lo mismo que cuesta un chicle y que hoy en día se ven como negocios particulares; la estadística del acceso a internet en su mayoría ha aumentado por el gran auge de los café internet en los barrios populares.

No falta ni ganas, ni deseo, ni inteligencia, lo que falta es simplemente que la educación sea vista no como una manera más de separación social entre el “Doctor” y el no doctor. Por último, la educación a distancia es el futuro para acceder a educación de calidad, ojalá en lugar de promocionar educación para pocos se trabajara en la educación para todos.

 P.D. Y que le vamos a hacer, a la gente de la U. de los Andes la educan para creer que son los únicos que saben en este país, triste pero así es, y no lo escribo por resentimiento social.

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